Imagen

Yo, tú, él…Nosotros, criaturas abisales. La novela de novelas de Antonio Sánchez Bejarano

Una novela de novelas, sí. Con B.S.O. Con nombres y apellidos: Fer, Alma, Jorge, Paula, Virginia, Dean, Ismael, el ascensor, Mindy, el cenicero…. Cada historia desprende una carga de profundidad que va más allá de una sencilla lectura de verano. Hay que bucear hasta el fondo, hasta la zona abisal de cada uno de los personajes, que comen, rezan y aman intentando no ahogarse. Son diez relatos muy cinematográficos en los que vemos pequeñas burbujas de aire de películas como Bridget Jones o Brokeback Mountain. Esencia fílmica que se une a un imaginario, casi cruel, de un autor que describe muy bien la zozobra de los sentimientos: desde la sed de venganza a la lujuria, el abandono, la culpa. Pelotas contra la pared, pozos sedientos de sangre y deseo escondido, niños-diana enfermos de abandono, hombres cenicero, voces amantes, suicidios, fauces, radio, televisión…Diez historias que funcionan perfectamente en mínimo. Diminutas criaturas abisales con grandes historias detrás. Una lectura de otoño para este verano.

51fTB0VWekL

cropped-lumiere-31.jpg

 

Anuncios

“El pueblo de las cabras” el inquietante debut literario de José Martínez Alcolea

Para ser su primera novela (autoeditada) este profesor albaceteño apunta maneras. Apunta, más bien, al centro del corazón del lector; a la piel finísima que separa éste de la mente. “El pueblo de las cabras” es una novela corta y cortante, como el apellido de uno de sus protagonistas, Óliver Cuchillo. Porque aunque parezca que la trama está protagonizada por este personaje, yo la leí en un tono mucho más coral: en cuanto al elenco que lo conforma así como la historia de historias que nos cuenta. El adulto Cuchillo es la ceniza de un niño que fue maltratado por un padre que fue, a su vez, una urna de cristal opaco en la que se escondían (y reprimían) instintos básicos; dolores del alma, hábitos poco saludables: físicos y psíquicos. Este podría ser el resumen pero la obra es un abanico mucho más amplio de vicisitudes: vidas contadas, a la lumbre, de una España rural y profunda, en todos los sentidos. Pueblos que se vacían de gente pero no de sentimientos. Homosexualidad (la asumida y la sufrida en silencio), maltrato, como decíamos, machismo, desidia, paternidad, adopción…pero sobre todo, huida, dolor y muerte. Y muchas preguntas: ¿al lugar donde “nunca” fuiste feliz, deberías tratar de volver? ¿enfrentarse a los fantasmas del pasado es la mejor cura para vivir el presente? ¿es fácil perdonar?

cabras

Con un toque de ese realismo mágico que tanto nos gusta, “El pueblo de las cabras”, se abre y se cierra con capítulos cero protagonizados por unas cabras que quieren ocupar el lugar que les corresponde, del que conocen todos sus secretos, todas sus luces, todas sus sombras…

Por menos de un euro lo podéis leer…

cropped-lumiere-31.jpg